La aplicación de Toxina B. por Electromiografía es la forma más precisa que existe para la aplicación adecuada en el músculo; es el procedimiento ideal para paciente con antecedente de infarto cerebral y presencia de rigidez o espasticidad en la mitad del cuerpo, pacientes con temblor cervical (cuello), distonía o parálisis cerebral infantil, así como diversos tipos de movimientos involuntarios.
La capacidad que posee la Toxina B. para producir parálisis muscular se aprovecha desde el punto de vista clínico para tratar ciertas enfermedades neurológicas que cursan con una hiperactividad muscular.
Se debe presentar la solicitud de estudios expedida por su médico tratante.